En los últimos días he conocido dos proyectos que me han puesto los pelos de punta.
El primero, Yahoo! Live.
Lo que a primera vista parece un messenger web, donde puedes chatear y comunicarte por webcam y micrófono con otra gente, supone en realidad dar la posibilidad a todo el que tenga un cacharro con cámara y micrófono de retransmitir en directo al mundo entero. Viendo a sus espectadores. Leyéndolos, oyéndolos. Y supone además, para el espectador, la capacidad de piratear la señal y llevársela a otros, en otros sitios. Y así hasta el infinito.
¿Y qué tiene eso de práctico?
La retransmisión de mi horno asando un pollo no tuvo mucho éxito, pero quizás veamos una aplicación más útil del gran avance tecnológico en la desconferencia, quién sabe.
Y, por si poder retransmitir desde el PC fuera poco, hoy me he enterado de Qik, otro proyecto que te deja hacerlo desde el móvil. O sea: estás en un concierto, te sacas el móvil, le das a la cosa, y tu novio que no ha podido venir porque mañana tiene un examen puede ver vuestra canción favorita mientras tú (no) la disfrutas en directo. ¡Y ponerla en su vlog!
ADN.es usó ayer Qik para retransmitir el primer viaje del AVE Madrid-Barcelona, mira:
La noticia es de hace tiempo, pero yo me acabo de enterar. En la próxima versión de Safari (3.1) se van a ver fuentes que no tengas instaladas, algo que venimos esperando desde hace mucho tiempo. Aquí contaba cómo usar tipografías que estén por ahí, y este otro artículo se extiende más sobre el tema e incluye algunos ejemplos. Los puedes ver con la última versión de Webkit (el motor de Safari, que ya incluye la capacidad de la que hablo) y flipar como yo.
Tengo 3902 ítems en el iPod. Supongo que muchas de esas 3902 canciones no me apetecen nunca, otras casi nunca y otras muchas no sé si me apetecen, porque simplemente no me las sé. No se me ocurre escucharlas porque no se me ocurren. ¿Cómo voy a acordarme yo de Chavela Vargas un miércoles por la mañana? Es una pena no acordarme nunca de una canción que me gusta. O que no sé si me gusta. Mola descubrir canciones. Y con tres mil novecientas dos que tengo aquí a mi vera, no necesito ir muy lejos. La manera más fácil de encontrarme con canciones nuevas es darle al random, pero me aburre y, sobre todo, ¡nunca se me ocurre! Así es como lo hago:
Casi todos los días sí que me acuerdo de una canción, y para escucharla tecleo las primeras letras del grupo o del título en el buscador del iTunes. Esta maravilla de las maravillas reduce al ritmo de mis teclas la nube 3902 en una pequeña lista de 6 ó 7 canciones, entre las que mis ojos descubren rápidamente la que ya estoy tarareando:
La canción no viene sola: Las limitadas combinaciones de las letras del alfabeto hacen que mi búsqueda traiga resultados de los más oscuros recovecos del iPod. Ahora sólo tengo que abstraerme disfrutando de mi canción, y el programa hará el resto, sorprendiéndome con un temazo inesperado. O no.
Seguro que algún avezado lector me va a entender que coloque a este post otras etiquetas además de la de querido diario :)
El reto de diseñar para descubrir cosas nuevas, facilitar los encuentros con lo inesperado, lleva un tiempo de moda.
PC World India publica esta noticia: “Microsoft Responds to Save XP Petition” (”Microsoft responde a la petición Salvemos al XP“); The Inquirer la copia bastante bien: “Microsoft responde a la petición de “salvar XP””; Hoy Software lo lee en The Inquirer, pero decide recurrir al original en inglés y se equivoca en una letra: “Microsoft responde a la iniciativa “Safe XP””; finalmente El País coge la noticia de este último site y titula “Microsoft contemplará la iniciativa de ‘Safe XP’” (”Microsoft contemplará la iniciativa “Por un XP seguro”").
El adverbio eventualmente significa, con propiedad, ‘de manera eventual o circunstancial’: «La diarrea estival, que eventualmente aqueja a los cachorros, [...] debe consultarse de inmediato» (Azar Border [Arg. 1980]). A menudo adquiere el sentido de ‘opcionalmente o a voluntad’: «Un decorado al que eventualmente se le pueden ir incorporando los elementos no eróticos que se desee» (Goytisolo Estela [Esp. 1984]). No debe utilizarse con el significado de ‘al final o finalmente’, calco censurable del inglés eventually:«Tal vez por eso Castro terminó eventualmente desterrando al Che de Cuba» (DAméricas [EE. UU.] 15.4.97). Tampoco es apropiado el sentido de ‘provisional o temporalmente’: «El internacional sólo pareció sentirse cómodo cuando ocupó eventualmente la plaza de Iván Rocha, que abandonó el terreno durante siete minutos a causa de una lesión» (Mundo [Esp.] 3.10.94).
Un día después de que nvivo.es anuncie su salida del garaje —gran noticia, me alegro un montón por txarly—, te presento otro ejemplo más de gran idea llevada a cabo con más ganas que recursos.
Dani Remeseiro (que anda en contenciosos legales para recuperar su dominio) está montando nolotiro.com. Una idea tan buena que seguro que ya existe por ahí.
¿Vas a tirar algo que aún puede servir a otra persona? No lo hagas, pon un anuncio.
¿Quieres algo y estás seguro de que hay gente dispuesta a dártelo? Prueba suerte, ¡yo me he llevado un spectrum!
Es una pasada de cacharro, desde luego a años luz de cualquier mobile internet device que yo haya manejado. Sabía que tenía carencias, como la falta de flash en el navegador, pero hay más cosas no tan comentadas e igual de decepcionantes. Destaco estas 3:
La entrada de cascos no admite cualquier par de auriculares con minijack: aunque el echufe es estándar, el acceso a éste es más largo y estrecho de lo normal y sólo se pueden usar cascos Apple o de otra marca diseñados ad hoc.
No se puede gestionar la música manualmente. Repito: no puedes coger una canción y arrastrarla al iPhone. La gestión se hace sólo a base de sincronizar tu colección entera o ciertas listas de reproducción. Esto, para mí, hace la función iPod infinitamente menos atractiva, si no inútil.
No es compatible con otros accesorios de iPod: por ejemplo, el mando-radio.
El otro día, a cuento del último capítulo de enjuto mojamuto, estuvimos explicando a unos amigos qué era Twitter, en 2 turnos, porque Judy llegó a mitad de conversación, y se repitieron estas 2 preguntas:
Estás viendo los oscuros archivos de denegro.com. Que nadie te vea.
Bienvenido
Aquí Alberto Romero, en diferido para todo el mundo. Utilizo mi blog como cuaderno de notas público: guardo y comparto con periódica irregularidad cosas que pienso o pasan.
Trabajo como diseñador de interacción en dnx, una empresa como yo siempre soñé en el centro de Madrid, España. También cuido de mi retoño, unvlog.com, un sitio donde poner los vídeos que te gustan, ver los de tus amigos y descubrir gente y cosas.
Si quieres decirme algo, estoy en alberto arrobismo denegro.com