Llevamos un tiempo buscando a alguien para hacerse cargo de la administración de la empresa; un perfil de administrativo/a con excelente nivel de inglés, ganas y sentido común. Sueldo según valía, como reza la fórmula.
Como somos ciudadanos conscientes de la situación del país, hemos ido a la oficina del INEM que tenemos al lado de la oficina. Las colas de gente apuntándose al paro parecen decir que vamos a tener muchos candidatos. De hecho, la señora que nos atiende nos viene a decir que somos los únicos que han venido a ofrecer empleo en mucho, mucho tiempo.
Dos semanas después de ese día, nos ha llegado un solo curriculum, de una mujer con la que quedamos para hacer una entrevista a las doce del viernes. Ella llegó a las dos menos cuarto, no pìdió disculpas por llegar tarde, ni dio explicaciones de su retraso, y lo primero que hizo fue preguntar por los horarios. Además, no sabía inglés.
Como los chistes, este año el Fib arrancaba con dos noticias, una buena y una mala:
La mala era que no se iba a publicar el Fiber. Elena Cabrera lo cuenta en este emotivo artículo.
La buena, que se abrieron un Twitter y pensé que a lo mejor compensaban la ausencia del periódico diario con una nueva forma de información instantánea, interactiva e incluso hasta personalizada.
“¿Dándole al Twitter en Benicassim, pedazo de freak?”, pensarás.
Ahá. En una edición con incendios, cancelaciones por viento y sin horarios gratuitos (sí sí, cobraban 7€ por el catálogo), el uso del móviles ha sido más intenso que nunca: “que me han llamado éstos que ya han cerrado la carpa pequeña”, “y quién toca ahora, pera que lo miro en el móvil, que le cogí a una su horario y le saqué una foto”, “no jodas, yo lo tengo en google docs, que unos tíos se lo han currado y lo estaban compartiendo por ahí!”, “ahá. ¿nos tomamos una copa?”.
Pero lo que prometía ser un servicio que podía aportar bastante se quedó en una simple lista de enlaces a los posts del blog que habían abierto para la ocasión (live.fiberfib.com), donde iban colgando fotos de las actuaciones. Que está bien… si no fuera porque estas páginas no tienen versión para móvil y cargar cada foto tardaba una eternidad. Hubo un par de excepciones: el anuncio del cambio de horario de Los Planetas (durante el propio festival) y el anuncio de qué pasaba con las entradas para el día de las cancelaciones (un par de semanas después del festival).
Si tienes un evento y quieres usar Twitter, Facebook u otra herramienta similar para promocionarlo, informar y atender a los asistentes en directo, aquí van cuatro consejos para sacarle más partido:
Da información útil: cuánto queda para el próximo concierto, cambios de horarios, incidencias… un twitt como “atascazo de más de 1h en la N340, venid andando” ahorra muchos disgustos.
Conoce el medio: estamos con GPRS, corriendo de un escenario a otro y no hay tiempo de descargar una página como ésta. Alrededor de Twitter, por ejemplo, hay aplicaciones para casi todo. Entre ellas, varias para subir fotos.
Promueve la participación. Escucha y aprovéchate de lo que dice la gente. Un par de retuits del amigo Andrés Cabanes y… tatatachan!
Contesta. Si te abres un twitter y no eres un robot, te vamos a preguntar cosas. Contéstanos.
Sin darse cuenta, mi madre me enseñó a cocinar como ella, improvisando las cantidades de cada ingrediente. Me cuesta muchísimo seguir una receta, siempre añado cosas y quito o pongo gramos y litros. Creo que es por eso que nunca me salen bien las cosas de repostería, masas y eso, en la que la precisión del proceso influye más en el resultado final.
También me enseñó a hacer gazpacho, que en casa nunca falta, desde el primer día de buen tiempo del año hasta bien entrado el otoño. Sin apuntarla ni tomar medidas, he ido cambiando la receta, pero siempre sin saber muy bién cuánto echaba de cada cosa. Ya no tiene casi nada que ver con el de mi madre, pero está igual de rico. El otro día fui midiendo las cantidades y creo que puedo decir que esta es mi receta del gazpacho:
30 gr pan
450gr tomates pera
1 pepino (pesaba 200 gr)
Medio pimiento verde (pesaba 25 gr)
20 gr de vinagre (de vino blanco)
110 gr de aceite de oliva (virgen extra)
1 diente de ajo
600 gr de agua
1 cubitera de hielos
Sal. No la pesé, pero estaba más cerca de 2 puñaditos que de 2 pizcas
Tenía por aquí guardado un borrador sobre El Garrofer (ahora sólo tengo 21) que aprovecho para publicar, coincidiendo con su cambio de dirección. Decía así:
En estos días en que los gurús tecnológico-blogueros me aburren casi más que yo mismo y los periódicos han dejado de servirme para casi nada… www.elgarrofer.com
Me pregunto qué habría sido de la movida madrileña si en los 80 hubieran cerrado los bares a las 2:30, si hubiese estado prohibido comprar una cerveza a partir de las 22 o si la presencia de la cultura en la tele pública se hubiera parecido a la que tiene en Telemadrid.
Creo que fue Mateo quien me recomendó el blog que se ha convertido en uno de mis rincones favoritos de la internet: Toledo olvidado.
Dejo a su autor presentarlo:
Este blog intentará mostrar a los que piensan que Toledo ha cambiado poco, que están equivocados. También pretenderá sacar de su error a aquellos que creen que Toledo ha cambiado mucho. Pero, por encima de todo, será una manera de aprender a conocer, a amar y a respetar Toledo desde la fotografía.
De temática parecida, pero mucho más conocido, es el archivo fotográfico de la revista Life, donde es fácil encontrar fotos históricas y de gran calidad del propio Toledo o de otras ciudades que te interesen:
Hace unos días decidí probar a dejar de usar Google Reader y pasarme a Planetaki: después de meses sin “dejarlo a cero” ni quitar ninguna suscripción, me apetecía buscar una alternativa.
¿Y qué tal? Muy bien, gracias. Eso sí, me he sorprendido a mi mismo echando de menos los “Elementos compartidos de [algunos de] mis amigos”, pero por suerte hay feeds de cada uno de ellos. Te lo recomiendo.
La fórmula es fácil: buen tiempo, cuatro grupos y un auditorio al aire libre. El resultado es tan bueno que, a pesar de la poca publicidad, el sitio estaba a reventar.
Conozco en Madrid al menos otros tres sitios similares: el auditorio del Parque de Berlín en la Prospe, el del Parque Juan Carlos I y el del Parque de Calero, que se utiliza como cine de verano. Y siempre que he visto una peli o un concierto en uno de estos sitios, me he vuelto tan contento y preguntándome por qué no se usarán más estas instalaciones.
Ayer me vino también a la cabeza el frontón Beti-Jai, una joya del siglo XIX en pleno Chamberí, declarado de interés cultural pero en un estado lamentable:
Alberto Romero, on a prerecorded broadcast from Santiago, Chile. I use this blog as a public notebook: here I save and share thoughts and events with scheduled irregularity. Expect Spanglish.
For more frequent, less juicy updates, please visit my Tumblr.
Currently trying to bootstrap Toldo, in previous episodes I worked as an interaction designer at Designit, the company of dreams, in downtown Madrid, Spain.
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