May 17th, 2007 7 comentarios
Tras cambiarme de casa hace 6 meses, me empadroné en mi nueva dirección. Como los del Padrón son muy reservados y no cuentan estas cosas a nadie, fui también a cambiar el domicilio del DNI. Allí también les da como cosa hablarlo, y hay que hacer la cola de la DGT para cambiar la dirección también en el carné de conducir. Allí profesan la misma timidez. Con otro papel, otra cola, cambié de nuevo los datos para el permiso de circulación del coche. Solo con estos trámites cumplidos pude obtener una tarjeta de residente para aparcar el coche en la zona de mi nuevo piso porque, adivina, en el Ayuntamiento tampoco sabían nada.
Cuando hace un par de meses recogí mi coche de la grúa, me sorprendió porque estaba bien aparcado y con la tarjeta correctamente colocada y a la vista. Me sorprendió también tener que ir luego a hacer la reclamación a otra oficina, con otro horario que allí no sabían, con un teléfono que allí no me podían dar. Pero me sorprendió aún más que en los papeles con que me cobraron 280 euros apareciese, oh, mi dirección antigua.
Hoy ya no me extraña tener que ir a recoger mi borrador de declaración a mi antigua casa, si acaso me alivia que allí sigan viviendo mis queridos excompañeros de piso, que se saben mi teléfono y me pueden llamar.
Alberto Romero, on a prerecorded broadcast from Madrid, Spain. I use this blog as a public notebook: here I save and share thoughts and events with scheduled irregularity. Expect Spanglish.
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